a virtual museum of mediterranean gothic architecture
museo virtual de la arquitectura gótica mediterránea



Vista aérea del Puerto y la Ciudad de Burriana desde el mar Mediterráneo (Foto: Paisajes Españoles)
Vista aérea de la Ciudad de Burriana, en 1988 (Foto: Paisajes Españoles)
Restos de basamento y columna romana (s. I, d.C.) aparecidos durante las recientes obras de restauración en el subsuelo de la iglesia de El Salvador, que confirman la fundación islàmica de la Villa (s. VIII) sobre las ruinas de una antigua villae romana, de donde recibó el nombre.
Vista del conjunto monumental de la Iglesia de El Salvador (Foto: P. Monfort)
Presbiterio gótico de la iglesia parroquial dedicada a Santa Maria por el rey Jaime I.
Xilografía de la villa de Burriana, publicada en 1564 por Rafael Martín de Viciana, en el “Libro Tercero de la Crónica de la Ínclita y Coronada Ciudad de Valencia y de su Reino”, donde da una visión de cómo era la villa en el siglo XIII tras la conquista cristiana, pues en su época ya había crecido por los arrabales.
Vista de la iglesia de El Salvador tras el esponjamiento forzado por la Guerra Civil que derruyó el conjunto edilicio del sur de la plaza mayor.
Trazado de las fortificaciones de la Villa de Burriana sobre foto aérea de los años 1960, del centro histórico.
Ideograma de la villa de Burriana que encabeza la visita pastoral del obispo de Tortosa Francisco Paolach en 1314. Se aprecia la potencia de las fortificaciones con un punto de vista bajo, pues todavía no estaba construido el puente que cruza el rio Seco y era preciso vadear el río para entrar por el Portal de Tortosa. 
Planta de las cubiertas aterrazadas, donde se aprecia cómo las dos torres extremas ciñen la corona de cinco absidiolas (Plano Fco. Taberner)
La bestorre de la muralla situada al Este enfrenta con la Torre de la Sacristía, que presenta recortadas las aletas del contrafuerte contiguo para facilitar la conexión mediante pasarela volada entre la iglesia fortaleza y el circuito de murallas. La torre de la Sacristía, por su parte es toda ella de pillería y presenta en planta baja la dependencia de la sacristía cubierta con bóveda de crucería y sobre ella una habitación semejante a la planta superior de la torre del homenaje del castillo templario de Ulldecona, que se cubre con dos bóvedas de cañón apoyadas en un arco central ojiva que divide la estancia, que presenta puerta de acceso a las terrazas de las absidiolas, generando así una ronda que se comunica con la torre del “Crist ratat” en el extremo opuesto.
La torre del “Crist ratat”, ciñe el presbiterio en el lado del Evangelio y sirve de acceso a las cubiertas del presbiterio y también a la ronda sobre las terrazas de las absidiolas. Parece ser que en su origen estuvo formada por dos cuerpos de campanas con ventanas geminadas, tal como la representa Viciana en su xilografía, y como todavía podemos admirar en la iglesia del Salvador de Valencia, o como la primera torre de campanas que tuvo la catedral de Santa María de Valencia, o las más simples de el Salvador de Sagunto, Santa Catalina de Alzira o San Pedro de Xàtiva.
Recreación hipotética del conjunto de las fortificaciones de la iglesia de Santa María, después del Salvador, según los datos arqueológicos i la interpretación de la xilografía de Viciana. Se aprecia las torres que flanquean el ábside y destaca la ladronera de la torre de la sacristía con su cuerpo de guardia a nivel del paso de ronda, el cual se comunica con la sacristía mediante una escalera levadiza. El conjunto fortificado se completó en el segundo tercio del siglo XIV con la construcción de la torre municipal de campanas “El Campanar”.
Panorámica virtual de la Villa de Burriana a principios del siglo XV con expresión de sus fortificaciones, basada en los documentos y en la arqueología.
Jaime I, conquistó Burriana el 16 de julio de 1233, y fundó la primera iglesia dedicada a Santa María del nuevo reino de Valencia ( Lienzo sobre muro de Soler Blasco, Palacio de la Diputación Castellón).
Recientemente se ha encontrado la imagen de “Sancta Maria lactans” que preside la clave de la ábsidiola central o de la titular del templo. Es la representación mariana más antigua de la provincia de Castellón. Mediado el siglo XIV se cambió la advocación de la iglesia poniendola bajo el patrocinio de El Salvador o Transfiguración del Señor en el monte Thabor. Desplazando de este modo la Madre a la capilla contigua y retocando la imagen de la clave adecuándola hasta convertirla con pocas modificaciones en un pantocrator . En el siglo XVII se repintó en forma de rosa, ya que la capilla, escondida por el retablo mayor renacentista, hacía las funciones de racionalato.
Al exterior de la primera absidiola del lado del Evangelio un arcosolio custodia un lucillo de piedra labrada, del siglo XIII, donde la tradición oral recogida por Madoz en su maga obra, sitúa la sepultura de un hijo no nato de Jaime I y la reina Violante de Hungria (Grabado a la punta seca, de Lola Torres 2003).
Entre 1301 y 1309 la villa de Burriana pasó en feudo a la emperatriz griega Dª Constancza de Hohestaufen, exiliada en Valencia cuya tumba reposa en su capilla de la Iglesia de la Orden de San Juan del Hospital de Jerusalén. Su mandato debió de ser fructífero para Burriana pues su efigie y su tótem heráldico coronan a modo de gárgolas los contrafuertes que enmarcan la absidiola central del presbiterio. Su intervención debió de ser importante y creemos que se trata de la reparación de las grandes grietas que abrieron las cinco caras superiores del presbiterio. Para ello se duplicaron los contrafuertes y de ampliaron los grandes ventanales, según evidencian los restos arqueológicos murarios.
La plaza mayor de Burriana en el siglo XV verá el crecimiento de la iglesia parroquial con la construcción de dos capillas laterales a la nave, la correspondiente al ayuntamiento en 1472 y la opuesta a ésta en el lado del Evangelio, correspondiente a la familia de los Viciana 1482, que en el ultimo tercio de este siglo y el primero del siguiente regirà los destinos de la "Govenación d’enllà lo riu d’Uixó". 
Exterior del ábside donde la amplitud de los ventanales y los contrafuertes duplicados y con aletas contrarrestan los empujes que a fines del s. XIII abrieron las caras superiores del presbiterio, en un alarde constructivo y de diseñillo único en la Corona de Aragón.
Planta del ábside de la iglesia parroquial de El Salvador (Pascual Molés, arqto.), con expresión del acceso al cementerio, cegado seguramente en el siglo XVI cuando ya no existía la tapia que cerraba el campo santo, al menos en su zona contigua a la plaza mayor, y sin la ampliación de la sacristía barroca o la apertura del paso entre los contrafuertes.
Gran bóveda del presbiterio de 15 metros de luz y haces de columnas apoyados en contrafuertes externos. Aquí se ensaya por vez primera en la Corona de Aragón la construcción de grandes bóvedas de crucería formadas con ladrillo a rosca y nervios de piedra. Junto a a la Clave central que era sobre puesta de madera policromada, las barras de Aragón, símbolo de la protección real. Los elementos de ladrillo van decorados con una elegante trama reticulada que encontraremos también en la Sala capitular de la Seo de Valencia, entre otros lugares.
Exterior del presbiterio entre las absidiolas 4 y 5 cuyos contrafuertes presentan las aletas recortadas para facilitar la comunicación con la bestorre y la muralla.
Absidiola segunda del lado del Evangelio ocupado ahora por el baptisterio, pero primeramente estuvo dedicada al Salvador y después a Santa María, para finalmente pasar a ser capilla de reliquias.
Capitel del arco toral, de estilo cisterciense liso y fajones baquetonados doblemente, caractewrístico de este maestro constructor que años después dio trazas para la arciprestal de Morella y también para la parroquial de Forcall, donde repite la solución.
Capiteles geminados de entrelazados vegetales que abren las tres absidiolas centrales, mientras que las laterales presentan capiteles más toscos con hojas de palmera (absidiola 1) o figuras antropomorfas que luchan contra monstruos (absidiola 5), representando la simbólica lucha del alma entre el Bien y el Mal.
Capiteles simples que ornamentan el interior de las absidiolas, con sus cimacios y columnillas anilladas apoyadas en ménsulas a modote puntas de diamante. Su decoración presenta entrelazados, vegetales, animales como sierpes, palomas, liebres, …